Según los datos de la FAO (UN), la producción acuícola ha aumentado en los últimos años. Con respecto a América del Sur, la acuicultura ha crecido en los últimos años, incluso en Colombia y Perú. En el caso del trapecio amazónico, especialmente en Leticia, la pesca predomina sobre la piscicultura. La acuicultura en la región fronteriza es aún marginal y de pequeña escala, a pesar de los importantes avances en el cultivo de especies como paiche (o pirarucú), gamitana (o cachama negra como se lo llama en Colombia), paco (cachama blanca, en Colombia), Boquichico, Sábalo y Arawana. La producción está destinada prácticamente en su totalidad al mercado local y al autoconsumo.

El desarrollo de la piscicultura en los sistemas locales de producción ha sido considerado como una herramienta para el desarrollo rural en la zona fronteriza de Perú-Colombia. Ha surgido especialmente debido al agotamiento de los recursos naturales causado por la pesca indiscriminada. Esta situación ha tenido lugar más en Perú que en Colombia. Según un inventario realizado por PEDICP y el Instituto SINCHI, se identificaron 337 piscicultores, 383 estanques de peces y 45,6 ha de estanques piscícolas en el Trapecio Amazónico en la región amazónica de Ramón Castilla en Perú, y el área de Leticia y en Puerto Nariño en Colombia.

El grado de progreso técnico y empresarial de los piscicultores varía. Existen algunas asociaciones ya establecidas, otras organizadas en grupos de piscicultura y con piscicultura con un grado de productividad medio y campesinos no organizados de baja productividad.

La cadena de valor de la acuicultura diferencia los pasos de cultivo (precultivo-laboratorio y el propio cultivo), el proceso de producción y transformación, incluido el empaque, así como su distribución, logística y colocación en el mercado.

Algunas de las principales debilidades de la cadena de valor en la zona fronteriza son: el bajo nivel tecnológico de las fincas y la actividad en general; poca cultura corporativa (la mayoría de las fincas son para subsistencia o basadas en extracción natural); poca profesionalización de las fincas  acuícolas; conocimientos técnicos deficientes con respecto a las finca acuícolas y la falta de personal/mano de obra calificada; fragmentación de la cadena de valor de la acuicultura; muchas actividades económicas ilegales e ilícitas en la zona fronteriza y la falta de seguridad jurídica; problemas relacionados con la disponibilidad y calidad de las materias primas en diversos segmentos de la cadena de valor; la baja calidad y la falta de certificación y estandarización de productos.

Europa a través de sus regiones y organizaciones tecnológicas específicas puede aportar experiencia al desarrollo de la cadena de valor, principalmente a través de más y mejores I+D en acuicultura, innovación en organización y procesos de comercialización, así como en estándares de calidad para procesos y productos.